La imagen que se reflejaba en el espejo le era repulsiva, no le producía mas que un tremendo desagrado, con ese pelo cobrizo desgastado y revuelto, sus ojeras marcadas, su tez pálida por la desnutrición que sufría al vomitar, los labios secos y la mirada apagada.
Lastima, es lo único que sentía por ella misma. Cogió una de las navajas de afeitar, produciéndose un ligero corte en la muñeca, la sangre empezó a emerger, resbalando por su muñeca, goteando lentamente sobre el lavabo.
Dios hasta era cobarde para suicidarse, solo era capaz de producirse pequeñas mutilaciones, pero no tenia lo necesario para acabar con su triste vida.
Se limpio la herida y seguidamente se la vendo. El estrés podía con ella, se paso la mano por el pelo, deslizándolo hacia atrás.
Respira, reflexiona.
El móvil empezó a sonar.
-¿ Qué quieres papa?. Si tranquilo estoy bien, no te preocupes - Mentira - ok, no pasa nada yo me preparo la cena, adiós.....
Las imagines empezaron a pasar aceleradamente por su cabeza, todas las burlas, empujones y maltratos recibidos en el instituto....... Estaba harta, ya no podía mas.
Entro en su cuarto, rebuscando en su mochila, hasta hallar con su frasco de pastillas, era hora de ser valiente por una misera vez en su vida.
Destapo el frasco y una a una empezó a injerir las pastillas.
Se tumbo en la cama, en una posición fetal, tenia sueño.
que bonoita y que triste
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