- ¿Diga?
- Asómate por la ventana del salón a la calle.
- ¿Por qué?
- Tu solo hazme caso.- La señal del teléfono movil se corto
Sara se levantó arrastrando la silla, Tenia el pelo recogido en una coleta y el rostro sin maquillar. Llevaba puesto una camiseta gris de manga larga y unos pantalones de manchas leopardo que se le caían por un lado de la cadera, a modo de pijama.
se acerco al la ventana y la abrió lentamente, recibiendo una bocanada de aire fresco sobre el rostro, que termino de despejarla. Afuera, en el parque los niños corrían entusiasmados, mientras que los padres buscaban bancos al sol con la intención de luchar contra el frío. La carretera se encontraba despejada, al ser domingo no había mucho trafico, y en la acera mas cercana a la ventana se encontraba Glen, un gorro negro cubría su cabeza, mientras que una bufanda del mismo color le servía para protegerse la garganta, entre sus manos sostenía una guitarra de un color marros similar a la madera de los muebles de su casa.
Las cuerdas comenzaron a retumbar, formando acordes en el viento, junto a la voz de Glen, que se elevaba sobre el ruido de los niños jugando y el ajetreo de la calle.
"Me he enamorado de tus ojos
Pero ellos no me conocen todavía
Es un sentimiento que olvide
estoy enamorado.
Bésame como si quisieras sentirte amada
siento que me e enamorado."
Sara disfrutaba de la canción con la sonrisa de un niño que acaba de recibir los regalos de reyes. Aquella canción le resultaba tan hermosa y mas si la cantaba Glen.
Los acordes cesaron con el final de la canción. Glen se aproximo mas a la ventana, mirándola atentamente a los ojos.
- Quizás solo este enamorado cuando me despiertas. Y aquí me tienes.
- Sube...
La puerta del portal se abrió, y con ella un mar de esperanza.
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