martes, 29 de octubre de 2013

Ganja

Protegió la llama del mechero con la mano, impidiendo que el viento consiguiera extinguirla, acercándola lentamente al porro de marihuana que sostenía entre sus labios, congelados por el frío. Inspiro profundamente en el momento en que la llama quemaba lentamente el papel, trago el humo lentamente disfrutándolo, saboreándolo y expulso el aire, todo con una parsimonia elegante. Observo el porro entre sus dedos, la mente en blanco y volvió a repetir el mismo proceso con la misma calma, al terminar el ritual le cedió el porro a su compañero que se encontraba al lado y lentamente se tumbó sobre el capó del coche. el aire frío acaricio su rostro, no le molestaba, todo lo contrario, era una caricia suave, mimándolo y despejando sus bronquios; en ese momento nada importaba, la novia, no pasaba nada, los problemas familiares ni siquiera eran un murmullo, era su momento, en aquel instante solo ellos dos sin preocupaciones.
  El porro regreso a su poder. Dándole profundas caladas observaba los árboles con sus amarillas hojas de otoño, una a una se desprendían a causa de la suave brisa
"¿Alguna vez has visto el caer de una hoja?
¿El instante en el que se desprende de la rama?...
Es hermoso"

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