viernes, 28 de septiembre de 2012

En ocasiones abrazamos ángeles... Sin saber que lo son

El alcohol circulaba por sus venas, anulando las respuestas instantáneas de sus sentidos.  Comienzan a aflorar sentimientos ocultos, con el fin de no ser descubiertos.
  Ascendía torpemente por los escalones, ayudándose de la barandilla para mantener el equilibrio. Al llegar a lo más alto de las gradas, Clarisa saltó al otro lado de la barandilla, librándose de la protección contra la inminente caída.
  El aíre gélido le golpeo el rostro, despejando minimamente la borrachera. Clarisa contempló aparecer a Sebastian por el final del campo, con gesto preocupado. La estaba buscando, ansioso. Tras unos segundos de intensa búsqueda, logró localizarla, la expresión alarmada de su rostro se agravó, acercándose a las gradas, justo bajo los pies de Clarisa.
- ¿Qué estas haciendo ahí arriba? baja antes de que te hagas daño.
- Estoy bien aquí arriba.
- ¿Qué te pasa? ¿Por qué haces esto?
- Lo nuestro acabó.
- Pero me sigues importando cielo...
- Entonces, explícame ¿Por qué seguir caminos diferentes?
- Ahora mismo no sabría explicarte, pero no significa que tu historia o la mía, no puedan seguir juntas.
  Las fuerzas en los brazos de Clarisa desvanecieron, las manos se soltaron y su cuerpo se precipitó al vacío. Sebastian la atrapo entre sus brazos, deteniendo la caída. La apretó contra su pecho, susurrándole al oído.
 - "En ocasiones hacemos cosas sin sentido, sin darnos cuenta de lo que perdemos . Quiero decirte que te quiero. En ocasiones abrazamos a un ángel sin saber que lo es, y ahora mismo yo estoy abrazando a uno, por que eres lo mas especial que e conocido en toda mi vida. La gente dijo que no funcionaria y si ahora lo intentamos seguramente piensen lo mismo, pero me da igual por que se lo que siento, y te siento a ti, te pido perdón por todas las tonterías que e llegado a hacer. Te amo Clarisa."
  Clarisa elevó el rostro, quedando a medio centímetro de Sebastian, incluso menos, no era nada la distancia que tenían que salvar, los dos lo deseaban, y sus labios se juntaron en un eufórico beso.

1 comentario: