El sol brillaba con intensidad, en aquella tarde, manteniendo la temperatura ideal.
Sus pensamientos flotando junto a las nubes, cierra los ojos, disfrutando del silencio, miles de cosas pasando por el subconsciente.
Las nubes comenzaban a tornarse oscuras, adquiriendo un color marrón. La gotas comenzaron a caer, golpeando su rostro, a cada segundo aumentando su intensidad. a lo lejos el ajetreo de la gente, huyendo de la lluvia en busca de cobijo, rompe el silencio reinante. A pesar de la lluvia, el calor se mantenía.
Ya no distinguía se lo que recorría su mejilla eran gotas de agua, o lagrimas al brotar de sus ojos.
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