lunes, 4 de febrero de 2013

Como una imagen

Las nubes pasaban lentamente, por el cielo azulado, ante sus ojos. Una ligera brisa fresca recorría el prado, moviendo las finas ramas de hierba bajo su cuerpo, acariciando la piel desnuda de sus brazos. 
 El sol brillaba con intensidad, en aquella tarde, manteniendo la temperatura ideal.
  Sus pensamientos flotando junto a las nubes, cierra los ojos, disfrutando del silencio, miles de cosas pasando por el subconsciente.
  Las nubes comenzaban a tornarse oscuras, adquiriendo un color marrón. La gotas comenzaron a caer, golpeando su rostro, a cada segundo aumentando su intensidad. a lo lejos el ajetreo de la gente, huyendo de la lluvia en busca de cobijo, rompe el silencio reinante. A pesar de la lluvia, el calor se mantenía.
  Ya no distinguía se lo que recorría su mejilla eran gotas de agua, o lagrimas al brotar de sus ojos.

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