martes, 19 de febrero de 2013

No puedo evitarlo

La botella de negrita recorría el suelo vacía. La sala se encontraba sumida en la penumbra, únicamente medio iluminada por las llamas de una pequeña fogata en la chimenea, cuyas llamas jugaban a dibujar sombras en la pared. Apenas hacia calor, ya que en el exterior el viento recorría las gélidas calles desiertas.
  Sobre el sofá rojo, en frente de la chimenea se encontraban dos figuras entrelazadas. Las piernas de Elizabeth se enroscaban al rededor de la cintura de Charly, sentados uno en frente del otro. dejando la mínima distancia entre sus rostros. 
  La expresión de Charly era triste, las lágrimas recorrían lentamente sus mejillas, al igual que en los ojos de Elizabeth.
- Te e echado tanto de menos- las palabras se entrecortaban por el llanto, Charly era casi incapaz de controlarlo.
- Y yo a ti- Elizabeth comenzó a llorar. - siento tanto haberte echo daño, siendo consciente de ello, eres muy importante para mi.
  Charly acaricio despacio u rostro, secando las lágrimas que lo recorrían.
- No pasa nada, te perdono.
- ¿Aún, después de todo lo que hice, sigues sintiendo algo por mi?
- He intentado no hacerlo y superarlo, pero te sigo amando, ¿Por qué crees que sigo aquí? ayudandote sin que lo sepas, intentando que me volvieras a hablar. aunque suene raro, iba todas las mañanas a desayunar a ea cafetería con la intención de poder verte, aunque fuera un instante.
  Una sonrisa tonta ilumino el rostro de Elizabeth.
- Yo solamente e ido a esa cafetería para verte.
  los dos comenzaron a reír. Los ojos verdes de Charly se encontraron con aquellos hermosos ojos oscuros de Elizabeth, hipnotizándolo como el primer día.
- ¿Sientes algo por mi?
- Creo que si, pero estoy con Matt, lo sabes.
- Lo se, aunque me cueste asimilarlo, en ocasiones ya no se si te importo.
- Claro que mi importas, si no no estarías ahora mismo aquí, los dos solo, te...
  Charly dejo caer la cabeza, sintiendo como el dolor comenzaba a recorrer sus entrañas, la amaba, sin medida alguna. Elizabeth agarro su barbilla con el dedo índice, elevándola hacia su rostro.
- ¿No hay forma de evitar todo esto que sentimos?
-Al parecer no- Charly le sonrió levemente.
- Te quiero.
  Sus labios se juntaron en un apasionado beso, sus manos comenzaron a recorrer sus cuerpos, desnudándolos, dejando que sus sentimientos les controlaran.
- En este instante, para mi, solo existimos tu y yo- Elizabeth sobre el sofá contemplaba a Charly, dejandose llevar. - Te quiero.
-Te quiero

No hay comentarios:

Publicar un comentario